Enseñanza Virtual

El nuevo docente que necesita la sociedad moderna debe ser un experto en aprender, no simplemente una persona con formación especializada en una disciplina.

 

LA RED COMO MEDIO DE ENSEÑANZA Y
APRENDIZAJE EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR

Octavio Henao Álvarez Ph.D. - Profesor Universidad de Antioquia

TABLA DE CONTENIDO

 

(11) ALGUNOS MODELOS DE CURSOS VIRTUALES

 

De acuerdo con Tinker (2001), el uso de Internet como soporte para la enseñanza virtual ha estado orientado por visiones distintas. Una de las formas más comunes de utilización de la Red en un curso corresponde al modelo llamado complementario, que consiste en ofrecer a los alumnos de una clase presencial algunos recursos en-línea, los cuales pueden ser tareas, documentos para leer, respuestas a problemas, discusiones grupales, simulaciones o exámenes.

Otro modelo, denominado en la literatura especializada conferencia en línea por su semejanza con la clase magistral, traslada la conferencia tradicional del salón o auditorio al espacio de la Red. Tiene como objetivo atender un gran número de alumnos, se centra en la transmisión unidireccional de contenidos, y se apoya en recursos como el video y las presentaciones multimediales. Los alumnos pueden mantener a través de la Red un contacto limitado con el profesor referido a la evaluación de trabajos o exámenes, discusión no moderada de algunos temas y respuestas a preguntas frecuentes. Este modelo ha sido visto como una opción excelente y barata de democratizar la enseñanza, pero supone una población estudiantil muy motivada y disciplinada.

 

Muchos departamentos de extensión universitarios e instituciones comerciales que venían ofreciendo cursos por correspondencia se han trasladado a Internet, configurando así un modelo denominado correspondencia en la Red. Los alumnos continúan recibiendo cierta retroalimentación personal a través de la evaluación de trabajos y exámenes escritos. Este modelo puede ser muy eficiente para transmitir contenidos especializados a estudiantes con un buen nivel de motivación, y es menos costoso que la conferencia en-línea. Sin embargo, ninguno de estos dos modelos se apoya en la colaboración alumno-alumno, una de las estrategias de aprendizaje más poderosas que ofrece la Red.

 

El consorcio Concord, una organización sin ánimo de lucro dedicada a investigar y desarrollar aplicaciones educativas de las nuevas tecnologías, ha propuesto un modelo de enseñanza virtual cuya estrategia central es la colaboración en línea entre los estudiantes. A la luz de este modelo se han generado más de doscientos cursos que han tomado alrededor diez mil estudiantes, y según Tinker (2001) tiene las siguientes características:

  • Colaboración asincrónica. La discusión y solución de problemas entre grupos de estudiantes comunicados asincrónicamente es la estrategia básica de aprendizaje. Esta forma de interacción es más barata, más reflexiva, y fácil de organizar que los encuentros sincrónicos. Algunos estudios han revelado que esta modalidad de trabajo favorece el aprendizaje de alumnos con inhabilidades.
  • Grupos limitados. Para garantizar una colaboración eficaz y significativa, el número de participantes en una discusión virtual debe ser restringido. Para las discusiones generales se recomiendan entre 20 y 25 alumnos, y para proyectos más específicos que requieran una colaboración intensa se sugieren grupos pequeños, de 3 o 4 estudiantes.
  • Facilitación de expertos. Cada curso o sección debe estar dirigida por un profesor experto en los contenidos, y entrenado específicamente en el manejo de cursos virtuales. Un buen facilitador domina ciertas estrategias para estimular la colaboración real entre los alumnos, y dirige la conversación hacia los contenidos importantes. Aprender colaborativamente exige a los alumnos asumir algunos riesgos intelectuales, lo cual sólo es posible cuando todos los participantes demuestran actitudes abiertas y honestas que estimulan la reflexión y la crítica. Permitir y apoyar a los participantes para que se conozcan entre sí y tengan clara la dinámica de trabajo grupal, resulta de gran ayuda. El facilitador establece normas de comportamiento intelectual y social, modela conductas apropiadas, y censura actos nocivos o indebidos. Realizar ciertas actividades de integración, con un carácter más lúdico que académico, puede fortalecer la confianza entre el grupo.
  • Agendas precisas. Los cursos en-línea que se apoyan en discusiones grupales requieren una programación estricta para que los participantes puedan compartir sus experiencias, reflexiones, y puntos de vista. Usualmente para cada semana se planea el trabajo de un tema, que se desarrolla en una misma secuencia de actividades. Si, por ejemplo, el contenido de un video es esencial para el éxito de la discusión, todos los alumnos deben verlo con antelación. Una programación adecuada preserva la flexibilidad que debe caracterizar la enseñanza virtual y asegura que todos los alumnos puedan contribuir a la discusión.
  • Materiales excelentes. Los contenidos y experiencias comunes necesarias para una discusión productiva pueden facilitarse a través de diversos recursos. Para acoger diferentes estilos de aprendizaje se utiliza un espectro amplio de medios y actividades, todos los cuales no tienen que manejarse a través de Internet. Algunos libros, instrumentos o materiales de laboratorio se pueden obtener localmente o recibir por correo. Los alumnos también llevan a cabo exploraciones, encuestas, proyectos creativos y diversidad de tareas cortas utilizando diferentes estilos y medios que aseguran la flexibilidad necesaria.
  • Buena pedagogía. Un curso virtual de calidad requiere objetivos claros, tareas que contribuyan realmente a una buena evaluación, temas de discusión apropiados, una evaluación asociada claramente a los objetivos, estrategias continuas de evaluación, el uso creativo y adecuado de recursos audiovisuales. En general, todos los factores y estrategias que configuran una buena pedagogía deben incorporarse a la enseñanza virtual. La evaluación permanente apoyada en diversas tareas y actividades resulta particularmente importante en un curso virtual, ya que alivia la incertidumbre que genera en los docentes la imposibilidad de vigilar la realización de un examen.
  • Aseguramiento de calidad. El diseño instruccional de todos los cursos se define a la luz de modelos y parámetros exigentes, el contenido lo revisa un profesor con formación especializada en el área, la presentación y difusión de los cursos se monitorea mediante visitas regulares del equipo docente a las discusiones en-línea, el impacto se mide a través de revisiones externas y retroalimentación de los participantes al final del curso.

 

ANTERIOR - SIGUIENTE

 

 
 
 

(c) 2003-2005 - ColegioVirtual.Org

CONTÁCTENOS - Resumen de Precios - Productos - Servicios - Secciones - Soporte - Directorio

Colegio Virtual - Un proyecto de Emprendedor.com