|
LA RED COMO MEDIO DE ENSEÑANZA Y
APRENDIZAJE EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR
Octavio Henao Álvarez Ph.D. - Profesor Universidad de Antioquia
TABLA DE CONTENIDO
(7) ESBOZO DE UN MODELO PEDAGÓGICO BASADO EN LA RED
Utilizando una plataforma para administración de cursos en la
Red denominada TeleTop, Collis, De
Boer, y Van der Veen (2001) han configurado un modelo pedagógico
que, en vez de centrarse en la presentación de contenidos, busca
facilitar y estimular la contribución de los alumnos al curso. Los
recursos que aporta cada alumno son aprovechados por sus compañeros,
y reutilizados por otros alumnos en cursos posteriores. Estos
aportes de los alumnos al acervo de materiales de aprendizaje para
el curso pueden basarse en sus propias experiencias, en las
experiencias de otros, en materiales disponibles en la Red, o en la
literatura impresa especializada.
Los aspectos esenciales de este modelo pedagógico orientado a la
contribución de los alumnos son:
- Los estudiantes aportan
materiales de aprendizaje que se ponen a disposición de otros
alumnos en el mismo curso o en otros cursos posteriores por
medio de un sistema basado en la Red.
- Inicialmente, el sitio del
curso en la Red está relativamente vacío; sólo contiene
algunos recursos básicos e instrucciones sobre su
funcionamiento. Será tarea de los alumnos, coordinados por el
docente, colmarlo de propuestas y contenidos interesantes.
- Los alumnos pueden aprender
tanto de los materiales que crean ellos mismos o aportan sus
compañeros, como de los recursos que desarrollan los
profesionales y especialistas.
- Los materiales de
aprendizaje que proporcionan los estudiantes y el docente
durante el desarrollo del curso son reutilizados en otros
contextos de enseñanza.
- La función del docente es
coordinar y diseñar actividades, retroalimentar y monitorear
el trabajo de los alumnos.
- El rol de la tecnología es
facilitar la realización de las actividades que soportan el
curso.
- El trabajo previo del
profesor relacionado con el diseño y preparación del curso
se reduce considerablemente con los aportes de los
estudiantes, aunque puede aumentar durante el desarrollo del
curso.
- Sustituir un conjunto de
lecciones preestablecidas por un entorno de trabajo
cooperativo e interactivo en la Red flexibiliza y estimula la
participación de los alumnos en el curso.
La estrategia que cimenta este modelo es ofrecer muy pocas clases
magistrales y más actividades propuestas por los estudiantes,
alrededor de las cuales otros alumnos pueden diseñar nuevos
procedimientos, ejercicios o tareas. Este repertorio de actividades
puede tener formas muy diversas y llevarse a cabo tanto de manera
individual como en grupo. En cada caso, el entorno virtual del
curso es el espacio donde los alumnos construyen sus aprendizajes,
sitúan sus contribuciones, y consultan los aportes de otros compañeros.
Estos son algunos ejemplos de las actividades y aportes que
pueden realizar los estudiantes: (1) buscar en una biblioteca o en
la Red información sobre un tema y ponerla a disposición de los
demás alumnos, acompañada de algunas reflexiones personales; (2)
trabajar en la solución de problemas aportando elementos y
materiales para el estudio de un determinado caso, que a su vez
puedan ser utilizados por otros; (3) participar en “juegos de
roles” dejando algún registro de los resultados para que otros
los analicen; (4) presentar informes de proyectos realizados que
constituyan material de aprendizaje para otros; (6) crear ciertos
productos, por ejemplo un documento multimedial, que sean de interés
para otros; (7) aplicar principios teóricos a nuevas situaciones,
aportando los resultados como material para el curso; (8) examinar
visiones e intuiciones personales por medio de preguntas o
experiencias que le sirvan a otros; (9) participar en una discusión
dejando un registro de sus aspectos más importantes para que otros
los conozcan (Collis, De Boer, y Van der Veen, 2001).
Un entorno de Red flexible que haga fácil el envío de las
contribuciones, reflexiones, y análisis de los alumnos resulta
crucial para el funcionamiento exitoso de este modelo. Además, es
importante que estos recursos se puedan consultar de varias maneras,
por alumno, por actividad, o por fecha, lo cual requiere que el
sitio del curso disponga de una base de datos. Para evitar el exceso
de preguntas por parte de los estudiantes, las instrucciones sobre
la forma de realizar las diversas actividades, incluyendo la forma
de evaluación y calificación, deben ser muy claras. Si los alumnos
conocen anticipadamente la propuesta de evaluación se sienten más
seguros, saben qué se espera de ellos, y qué aspectos de sus
contribuciones serán mejor valorados.
A continuación se describe un ejemplo de las instrucciones para
una actividad enmarcada en este modelo pedagógico orientado a la
contribución de los estudiantes, en un curso virtual de
tele-aprendizaje ofrecido en la Universidad de Twente, Holanda
(Collis, De Boer, y Van der Veen, 2001):
Actividad 4
Fecha: Marzo 20
Puntuación: Hasta 10 puntos
Propósito
Esta actividad busca que los alumnos reflexionen sobre la forma
de hacer más flexible el aprendizaje utilizando tecnologías
basadas en la Red.
Tareas
(1) Buscar tres ejemplos variados de sitios en la Red que
ilustren lo que las empresas y universidades están haciendo para
flexibilizar el proceso de enseñanza-aprendizaje, y colocarlos en
el sitio del curso, incluyendo una explicación breve de las
formas de flexibilidad que se utilizan.
(2) Estudiar las siguientes preguntas y enviar las respuestas
al área designada en el sitio del curso. Hay una serie de
dimensiones del “aprendizaje flexible” que se mencionan en el
libro recomendado para el curso. Escoja dos de los sitios que han
localizado sus compañeros, analícelos, e indique para cada uno
cuáles de estas dimensiones ejemplifican. Sugerencia: Con el
motor de búsqueda “Google” explore los siguientes términos:
e-learning, flexible learning, distance learning y distributed
learning.
Criterios de puntuación
Hasta 6 puntos por los sitios encontrados y descritos.
Hasta 4 puntos por la explicación y análisis.
Responsabilidades del docente en este modelo:
- Revisar actividades previas
disponibles en la base de datos de la plataforma, y tomar de
versiones anteriores del curso modelos de instrucciones,
buenos ejemplos de las contribuciones hechas por los alumnos,
y formas exitosas de retroalimentación.
- Colocar en el sitio de la
Red las instrucciones correspondientes a cada actividad,
integradas con el programa, las lecturas, y demás componentes
del curso.
- Especificar quienes y
cuando se pueden ver los aportes que hacen los participantes
en el curso.
- Leer las comunicaciones de
los alumnos y hacer una retroalimentación oportuna.
- Definir procedimientos para
los comentarios que hacen los alumnos entre ellos, y su
ubicación en el sitio del curso.
- Monitorear los comentarios
de los alumnos e intervenir cuando sea necesario.
- Crear enlaces a modelos
interesantes de respuestas, y proponer a los alumnos que los
comparen con su propio trabajo.
- Utilizar herramientas como
el chat, el tablero de discusión, o un espacio de preguntas y
respuestas para ampliar la discusión sobre temas complejos.
- Pensar y sugerir a los
estudiantes nuevas formas de actividades.
- Seleccionar y utilizar
herramientas que posibiliten una participación flexible de
los alumnos, y apoyarlos en el uso de estos recursos.
- Explicar claramente cómo
serán evaluados los trabajos grupales e individuales de los
alumnos.
- Vigilar e intervenir
oportunamente en los problemas que se presenten entre los
grupos de trabajo.
- Monitorear la calidad de
las contribuciones que los estudiantes remiten al sitio del
curso en la Red, y todo lo relacionado con derechos de autor.
- Desempeñarse como un
“participante experto” y co-aprendiz.
ANTERIOR - SIGUIENTE
|